Candidatos al CEN panista: ¿qué nos dice su vida?

Mirar hacia atrás, nos ayuda a visualizar el porvenir. Ver lo que ha pasado, sobre todo recientemente, nos auxilia para reflexionar sobre ese futuro, mirar hacia atrás la vida de las personas, nos ayuda a imaginar qué podemos esperar de ellas en el futuro, sobre todo a partir del pasado reciente y hacia el futuro cercano. Aprovechar la enseñanza de “dime con quién andas y te diré quién eres”, sirve lo mismo.

Estos criterios nos deben ayudar a decidir quién deberá encabezar la dirección de Acción Nacional en el futuro inmediato. México y el humanismo político, que es doctrina del PAN, puesto en acción, necesitan alguien que, mirando su pasado personal, su actuar presente y sus ofertas de campaña, encontremos una conducta absolutamente coherente, que nos indique que es la persona que podrá regresar la doctrina humanista a la vida diaria del partido.

Y no basta decidir quién debe encabezar la dirigencia nacional y las locales del partido, hay que ver con quiénes podrá hacerlo bien. Volvemos al dime con quién andas, con quien has andado, y pensaré si con ellos puedes regresar al PAN a su esencia, ahora extraviada por dirigencias alejadas de la doctrina, y plagadas de oportunismos, pragmatismo viciado de origen, y suplantación del interés nacional por intereses personales y gruperos, que están a la vista de todos.

Ante la reconocida crisis de un panismo que se ha visto completamente alejado de su doctrina en los últimos tiempos, y muy particular y vergonzosamente en las recientes y fallidas campañas políticas, todos los aspirantes ofrecen regresar a Acción Nacional a su origen. Pero ¿podemos esperar eso de cada uno?

A cada aspirante que diga que va a recuperar el PAN doctrinario y las perdidas unidad y democracia del partido, habrá que mirarle su actuar en meses recientes, si olvidó o no la doctrina humanista, sin habló o escribió conforme a ella, si su actuar y decisiones lo fueron o no también con alma panista o atendiendo a intereses ajenos.

A ese aspirante, a cada uno, habremos de revisarle con quiénes ha andado, con quienes ha colaborado, sobre todo en las campañas, y qué ha hecho conforme a la doctrina o contra ella (aquí no hay términos medios).

Cada aspirante actuó o no en favor de la unidad del partido, nadie con cargos en el mismo fue ajeno a esta crisis, o participó en pro de la unidad o fue factor, personal y/o de grupo, para destruirla. Cada aspirante ofrece reconciliación, pero habrá que ver si no colaboró con las amenazas, ofensas y ataques contra quienes disintieron de su forma de pensar y actuar.

Los aspirantes que ofrecen buscar la unidad, la reconciliación interna, ¿han estado haciendo algo al respecto en las últimas semanas, tras el primero de julio?, ¿han sido o no parte de la sed de venganza y revancha por ser disidentes algunos militantes? Para ofrecer reconciliación y unidad, se requiere una trayectoria reciente en buscar la unidad. Nadie da lo que no tiene, aunque lo ofrezca como promesa de campaña.

Y qué decir sobre la aplastada democracia interna del PAN. Para creerle a un candidato que la ofrece recuperar, lo que es necesidad angustiante, habrá que mirarle su actuar en los últimos años a favor o en contra de esa democracia aplastada por designaciones a modo, muy a modo en general, de intereses gruperos. ¿Qué el aspirante ofrece democracia? Que demuestre haberla defendido en las pasadas selecciones de candidaturas en el panismo local y nacional. ¿Cómo esperar que haga lo que pudiendo hacer no ha hecho, o al menos se sabe que intentó lograr?

De esta forma, con estas reflexiones acerca de cada aspirante, podremos deducir si sus ofertas de volver al PAN de la doctrina y buscar realmente la unidad perdida, recuperando la democracia interna, tienen credibilidad o no. Bien podemos preguntar: ¿qué dice de ti, aspirante, tu conducta reciente en la política del partido Acción Nacional y en la clara, muy clara búsqueda o del interés nacional o de intereses gruperos y del oportunismo?

Como decía Cantinflas: “¡allí está el detalle!” en la vida reciente del aspirante, para creerle o no creerle su oferta de volver a la doctrina y a la unidad y democracia del panismo, y de hacerlo con compañeros de fórmula que tengan también credibilidad de identidad doctrinaria, no oportunista, no con intereses ajenos al Bien Común.

@siredingv

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